,

💙 NO QUIERES ESO QUE QUIERES

Te voy a hacer una pregunta medio tramposa: ¿Qué quieres en este momento? Más dinero. Una casa. Una pareja. Un mejor trabajo. Un coche. Viajar. Éxito. Salud. Paz. Perfecto. Ahora viene la segunda pregunta: ¿Y para qué lo quieres? Ahí empieza lo interesante. Porque quizá no quieres exactamente eso que dices querer. Nuestros textos de…

Te voy a hacer una pregunta medio tramposa:

¿Qué quieres en este momento?

Más dinero.

Una casa.

Una pareja.

Un mejor trabajo.

Un coche.

Viajar.

Éxito.

Salud.

Paz.

Perfecto.

Ahora viene la segunda pregunta:

¿Y para qué lo quieres?

Ahí empieza lo interesante.

Porque quizá no quieres exactamente eso que dices querer.

Nuestros textos de Kabbalah comienzan precisamente con una pregunta: ¿qué quiero recibir?

Y cuando profundizan un poquito aparece algo fascinante: detrás del dinero podemos estar buscando libertad; detrás de una casa, seguridad y calor de hogar; detrás de un matrimonio, amor y complicidad.

En otras palabras:

muchas veces deseamos el objeto porque imaginamos la experiencia que podremos vivir a través de él.

Quieres la casa…

pero quizá profundamente quieres sentir:

“Tengo un lugar al que pertenezco.”

Quieres dinero…

pero detrás puede estar:

“Quiero sentir libertad.”

Quieres pareja…

pero quizá lo que realmente deseas experimentar es:

amor, conexión y complicidad.

Y esto no significa que esté mal querer la casa, el dinero o la pareja.

¡Para nada! 😂

El punto es comprender qué estás buscando realmente a través de ellos.

Porque el texto da un paso todavía más profundo: aquello que buscamos —amor, alegría, abundancia, salud, creatividad, paz— son expresiones de lo que llama Luz.

Y entonces el deseo deja de ser superficial.

Ya no dices solamente:

“Quiero un coche”.

Preguntas:

“¿Qué creo que voy a experimentar cuando tenga ese coche?”

Libertad.

Reconocimiento.

Comodidad.

Movimiento.

Seguridad.

No estoy diciendo cuál de esas respuestas es correcta.

La pregunta es:

¿cuál es verdadera para ti?

Porque recuerda lo que vimos antes: los objetos son canales, no la Fuente.

Y aquí aparece una diferencia enorme.

Cuando no conozco la experiencia profunda que busco, puedo obsesionarme con un solo canal:

“Necesito ESA casa”.

“Necesito ESA persona”.

“Necesito ESE trabajo”.

“Necesito ganar ESTA cantidad”.

Y nuestra mente puede empezar a confundir una forma concreta con aquello que realmente deseamos experimentar.

Pero cuando preguntas:

“¿Qué experiencia estoy buscando detrás de esto?”

tu deseo comienza a hacerse consciente.

Tal vez descubres:

“No quiero solamente más dinero. Quiero libertad”.

“No quiero únicamente una pareja. Quiero compartir amor”.

“No quiero únicamente reconocimiento. Quiero sentir que lo que hago tiene propósito”.

“No quiero únicamente una casa más grande. Quiero sentir hogar”.

Y eso cambia la manera de relacionarte con tus deseos.

Nuestros textos diferencian además el placer momentáneo de la plenitud. Algo puede emocionarnos durante un rato y después dejar de hacerlo; la plenitud, en cambio, se relaciona con propósito, conexión y amor genuino.

Por eso hoy quiero proponerte un ejercicio que parece demasiado sencillo para ser profundo.

Escribe tres cosas que deseas.

Por ejemplo:

Quiero ________.

Y debajo escribe:

¿Qué experiencia profunda creo que voy a vivir cuando lo tenga?

No respondas rápido.

Quédate ahí.

Pregunta otra vez:

¿Y eso para qué lo quiero?

Y otra:

¿Qué quiero sentir realmente?

Quizá después de varias respuestas llegues a palabras mucho más sencillas:

Amor.

Paz.

Libertad.

Conexión.

Propósito.

Alegría.

Seguridad.

Entonces habrás dejado de mirar únicamente el objeto y comenzado a reconocer la experiencia que buscas detrás.

Y quizá esa sea una de las preguntas más bonitas que podemos hacernos cada vez que aparece un deseo:

“¿Qué Luz estoy buscando experimentar a través de esto?”

No mates tu deseo.

Conócelo.

Profundízalo.

Hazlo consciente.

Porque a veces pasamos años persiguiendo una cosa…

cuando lo que nuestra alma estaba buscando era la experiencia que imaginábamos encontrar dentro de ella. 💙✨

Tags:

Deja un comentario