Hay días en los que parece que todo pesa más de lo normal. Las preocupaciones ocupan nuestra mente, el entusiasmo disminuye y hasta las cosas que antes disfrutábamos comienzan a sentirse lejanas.
Parashá Shofetim nos invita a mirar esa experiencia desde una perspectiva distinta. El problema no es que la Luz del Creador haya desaparecido, sino que nosotros dejamos de permanecer conectados a ella.
El texto explica que el propósito del Creador es que vivamos con bienestar y felicidad. ¿Cómo podemos acercarnos a ello? Permaneciendo conectados con la Luz, amando al prójimo como a nosotros mismos, tratando a cada persona con dignidad humana y aprendiendo a reconocer al Creador en cada cosa y en cada individuo.
Más adelante, el Zóhar señala que existen fuerzas que constantemente nos distraen de la verdadera felicidad y realización. Sin la conexión con la Torá y con la Luz que ella proporciona, el trabajo de transformación personal se vuelve mucho más difícil. Incluso podemos olvidar que cada uno de nosotros lleva dentro la Luz del Creador.
Por eso escuchar la lectura de la Torá en Shabbat no aparece como una simple costumbre, sino como una oportunidad para recargar nuestras “baterías espirituales” y recuperar la fuerza para seguir avanzando.
Qué hermosa imagen.
Todos entendemos lo que ocurre cuando un teléfono deja de cargarse. No significa que esté descompuesto; simplemente necesita volver a conectarse.
Quizá nosotros también.
Tal vez no necesitamos hacer más cosas, sino volver a aquello que alimenta nuestra conciencia y nos recuerda quiénes somos.
Porque cuando recuperamos la conexión con la Luz, también recuperamos la capacidad de vivir con mayor paz, dignidad y alegría.
La Luz nunca dejó de estar ahí. La invitación es volver a conectarnos.

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