Todos hemos pasado por momentos en los que sentimos que algo dentro de nosotros se rompió. Un error, una pérdida, una decepción o simplemente la sensación de que ya no somos quienes éramos. Lo curioso es que muchas veces pensamos que sanar significa olvidar lo ocurrido. Pero la enseñanza de Shabbat Najamú, conocido como el Shabbat de la Consolación, nos propone algo completamente distinto.
La consolación no consiste en borrar el pasado.
Consiste en dejar de vivir atrapado en él.
El texto nos recuerda que, después del dolor, siempre existe la posibilidad de reconstruir. La destrucción ocurrió, el sufrimiento fue real y nadie lo niega. Sin embargo, permanecer toda la vida mirando las ruinas jamás construirá un nuevo templo. La verdadera pregunta deja de ser: ”¿Por qué pasó esto?”, para convertirse en una mucho más poderosa:
”¿Cuándo voy a comenzar a reconstruir?”
Y aquí aparece uno de los mayores obstáculos del crecimiento espiritual: el Lado Negativo. No solamente busca que dudemos una vez. Su verdadera fuerza consiste en mantenernos durante años dentro de la culpa, el miedo y la inseguridad. Nos hace creer que un error define toda nuestra historia.
Pero Shabbat Najamú rompe esa mentira.
Nos recuerda que cada caída puede convertirse en el punto exacto donde comenzamos a levantarnos.
El texto también señala una idea profundamente transformadora: el odio destruye, mientras que el amor reconstruye. No habla únicamente del odio hacia otras personas. También existe ese odio silencioso que dirigimos hacia nosotros mismos cuando pensamos que ya no merecemos cambiar.
Mientras alimentemos ese sentimiento, seguimos fortaleciendo aquello que nos mantiene separados de nuestra mejor versión.
En cambio, cuando elegimos actuar desde el amor, incluso sin tener todas las respuestas, comenzamos a reconstruir nuestro propio Templo interior.
Quizá por eso este Shabbat recibe el nombre de la Consolación.
Porque la verdadera paz no llega cuando desaparecen los problemas.
Llega cuando descubrimos que siempre podemos volver a elegir quién queremos ser.
Hoy quizá no puedas cambiar todo tu pasado.
Pero sí puedes decidir cuál será el primer ladrillo del futuro que empezarás a construir.
Y muchas veces, ese primer ladrillo simplemente se llama esperanza.
45. PARASHAT VAETJANNÁN – BIBLIA KABBALÍSTICA.docx
Idea para foto: una persona observando un amanecer frente a unas ruinas mientras sostiene una piedra nueva para comenzar a reconstruir.
Idea para podcast: “La consolación no es olvidar: es aprender a reconstruir.”
Idea para Reel: comenzar mostrando una pared rota, después colocar un solo ladrillo mientras aparece la frase: “No necesitas reconstruir todo hoy. Solo colocar el siguiente ladrillo.”

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