¿Alguna vez has sentido que vas por la vida como en «piloto automático», reaccionando a los problemas y sintiéndote víctima de las circunstancias? Bueno, déjame decirte algo que te va a volar la cabeza: de acuerdo con la Kabbalah, lo que percibimos como «realidad sólida» es en realidad una ilusión.
Solemos creer que la materia es lo único que cuenta, pero la verdad es que el componente fundamental del mundo material es un engaño; lo único indiscutiblemente real es el pensamiento, la energía y la inteligencia. De hecho, grandes mentes de la ciencia han llegado a la misma conclusión que los kabbalistas: el universo se parece mucho más a un gran pensamiento que a una máquina.
¿Pensamiento o Materia? La Kabbalah nos enseña que la idea de la rueda vino antes que la invención física de la rueda. Todo lo que ves nació primero en el ámbito del pensamiento, que es la verdadera realidad. La materia no es más que energía condensada de la conciencia. Imagina que tu mente no es solo un almacén de recuerdos, sino el lugar donde se crea el conocimiento que proyecta tu mundo.
La Tecnología de las Letras Aquí es donde entra la parte práctica. Las 22 letras del Álef-Bet hebreo no son solo «letras», son inteligencias energéticas, instrumentos de la Creación que constituyen el ADN de nuestro universo y de nuestra propia alma. Cuando meditamos o escaneamos estos nombres, estamos usando una tecnología espiritual para conectar con la Fuerza de Luz y eliminar las «interferencias» de nuestro ego.
El Fin Último: Tu Libertad ¿Para qué tanto estudio? Para ser libres. Pero no hablo solo de libertad física, sino de escapar del «Egipto» interno, que es el código para el ego humano, el esclavizador más antiguo que nos obliga a vivir con miedo, duda y ansiedad. Al usar esta tecnología, dejas de ser una marioneta del universo para convertirte en el determinador de tu propio destino. No vinimos a sufrir, vinimos a borrar la oscuridad y gozar de la Luz absoluta.

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