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La palabra que destruyó a Kóraj: “Tomó”… y la lección que puede transformar tu vida

Antes de que ocurra toda la historia de Kóraj, la Torá nos deja una pista escondida en la primera palabra de la porción: “Vaikaj”, que significa “tomó”. Parece una palabra sencilla, pero contiene una enseñanza enorme. La Parashat Kóraj nos muestra que existen dos formas de vivir. Una consiste en preguntarnos constantemente: ¿qué puedo obtener?…

Antes de que ocurra toda la historia de Kóraj, la Torá nos deja una pista escondida en la primera palabra de la porción: “Vaikaj”, que significa “tomó”.

Parece una palabra sencilla, pero contiene una enseñanza enorme.

La Parashat Kóraj nos muestra que existen dos formas de vivir. Una consiste en preguntarnos constantemente: ¿qué puedo obtener? La otra consiste en preguntarnos: ¿qué puedo aportar?

Kóraj tenía conocimiento, riqueza, influencia y reconocimiento. Sin embargo, algo dentro de él seguía sintiendo que le faltaba algo más. Su atención estaba puesta en recibir.

Y ahí aparece uno de los grandes desafíos del camino espiritual.

Muchas veces pensamos que el problema está afuera. Creemos que seremos felices cuando tengamos más dinero, más reconocimiento, más éxito o más influencia. Sin embargo, la historia de Kóraj nos muestra que incluso alguien que ya posee mucho puede seguir sintiéndose vacío cuando vive desde la conciencia de recibir para sí mismo.

La enseñanza central de esta parashá no es solamente evitar la negatividad. Es transformarnos.

Pasar de una conciencia receptora a una conciencia dadora.

Compartir no significa únicamente dar dinero. Compartir significa ofrecer tiempo, atención, apoyo, escucha, paciencia, energía y presencia.

Cuando vivimos únicamente para tomar, nunca sentimos que es suficiente.

Cuando vivimos para compartir, descubrimos que siempre tenemos algo valioso para ofrecer.

Por eso el verdadero trabajo espiritual no consiste solamente en estudiar o aprender. Consiste en cambiar nuestra naturaleza interior.

La pregunta que nos deja Kóraj sigue siendo actual:

¿Estoy viviendo para tomar o estoy aprendiendo a compartir?

Quizá la respuesta a esa pregunta tenga el poder de transformar muchas áreas de nuestra vida.

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