Imagina por un momento que estás frente a una decisión que puede cambiar tu vida para siempre. Es un dilema que va más allá de ti, que afecta a tus valores, a tu familia, a todo lo que crees que eres. ¿Qué haces? ¿Te arrodillas ante lo que todos parecen aceptar como inevitable o te mantienes firme, aunque eso implique riesgos?
Te prometo que esto no es una charla motivacional cliché. Esto es real. Es la esencia de lo que celebramos en Janucá. No se trata solo de luces, buñuelos y canciones (aunque, ¿quién no ama los latkes?), sino de una pregunta que nos atraviesa desde hace siglos: ¿quiénes somos realmente cuando nadie está mirando?
¿Por qué Mordejai y los Macabeos Importan Hoy Más que Nunca?
Piénsalo: en la historia de Ester, todos se inclinaban ante Amán. ¿Por qué no lo hacía Mordejai? No es que fuera terco o buscara llamar la atención. Simplemente entendía algo profundo: si pierdes tu identidad, pierdes todo.
Los Macabeos vivieron algo similar, pero a un nivel extremo. No solo enfrentaron un ejército físico, sino una invasión cultural que les decía: “Olvídense de lo suyo, lo nuestro es mejor. Más moderno, más cool.” Seguro había israelitas que pensaron: “¿Y qué tiene de malo adoptar algo nuevo? Mejor encajamos.”
Pero los Macabeos sabían lo que a veces olvidamos: asimilarte completamente no es expandirte, es desaparecer. Y si te pierdes a ti mismo, ¿qué queda?
Lo Que Ganas (y Lo Que Pierdes) al Mantenerte Firme
Aquí no se trata de criticar a nadie. Todos hemos tenido momentos donde dudamos, donde pensamos que tal vez lo más fácil es seguir la corriente. Pero déjame decirte algo que quizá no te han dicho antes: mantenerte fiel a quien eres puede ser lo más poderoso que hagas en tu vida.
• ¿Qué ganas al ser auténtico? Respeto, paz interna, claridad. Ganas ser la persona que tus hijos, tus amigos y tú mismo puedan admirar.
• ¿Qué pierdes al ceder? Tal vez un poco de comodidad. Tal vez encajar en un lugar que, al final, nunca iba a darte la satisfacción que buscabas.
Lo mejor es que no necesitas ser perfecto ni tener todas las respuestas. Mordejai y los Macabeos tampoco eran superhéroes. Eran personas como tú y como yo, pero entendieron algo simple: la verdadera fuerza viene de ser tú mismo en un mundo que intenta que seas otra cosa.
El Llamado de Janucá: Encender Tu Propia Luz
Cada vela que encendemos en Janucá es un recordatorio. No importa cuán oscuro parezca todo, tu luz cuenta. No necesitas ser el más fuerte, el más sabio ni el más valiente. Solo necesitas encender esa chispa en ti y mantenerla viva.
Hoy, te invito a reflexionar:
• ¿Qué valores de tu tradición, familia o cultura estás dejando de lado por miedo o comodidad?
• ¿Qué pasaría si decidieras defenderlos, incluso en las pequeñas cosas?
No te preocupes por lo que dirán. No critiques a los que eligen un camino diferente. Simplemente agradece lo que tienes y comprométete a no perderlo. Esa es la magia de Janucá: un recordatorio de que incluso una pequeña luz puede vencer la oscuridad más grande.
Así que dime: ¿te arrodillas o te levantas? La elección es tuya, pero recuerda, cada pequeña decisión que tomas construye tu identidad. Y eso, amigo mío, es lo que te hará brillar en cualquier lugar.

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