Te comparto esto con mucho cariño porque sé que, igual que yo, quieres caminar más ligero, con más fuerza interior y más claridad espiritual. Y la verdad es que uno de los descubrimientos más liberadores de la Kabbalah es aceptar que todos llevamos dentro una batalla constante entre el bien y el mal, no como conceptos religiosos rígidos, sino como dos fuerzas psicológicas que se disputan tu conducta, tu mente y tu corazón.
Y reconocer esa guerra, lejos de ser algo negativo, es el primer paso para recuperar tu poder.
🌟 La batalla interior: el mapa que explica por qué a veces avanzas y a veces te sabotéas
El Zóhar explica que dentro de cada persona habitan dos impulsos:
uno que quiere crecer, conectar, crear, sanar…
y otro que quiere comodidad, reacción rápida, placer inmediato y cero esfuerzo.
Ambos existen. Ambos son reales.
Y ninguno significa que eres “bueno” o “malo”.
Lo que realmente define tu rumbo es cuál eliges alimentar.
Cada pensamiento, cada emoción, cada decisión es un pequeño campo de batalla.
Y cuando empiezas a verlo así, desde conciencia y no desde culpa, algo increíble sucede: dejas de pelear contra ti mismo y empiezas a dirigir tu energía.
🔥 La historia del rabino que no dormía: una enseñanza profunda para la vida moderna
El Midrash cuenta que unos alumnos fueron a despertar a su maestro para ir a rezar.
El rabino, agotado, les dijo: “Hoy no voy”.
Pero en un segundo se levantó y dijo:
“El Otro Lado nunca duerme.
Si yo bajo la guardia, pierdo.”
No estaba hablando de demonios ni fantasmas.
Estaba hablando del impulso interno que te dice:
“Qué flojera.”
“Mejor mañana.”
“Solo una vez no pasa nada.”
“Ya ni modo.”
Ese enemigo es silencioso, constante y sutil.
Y aparece justo cuando estás cansado, distraído, triste, estresado o con pocas ganas.
Es como ese “yo chiquito” que quiere rendirse porque la vida pesa.
El rabino tenía razón:
si tú no despiertas, despierta tu parte que te apaga.
Por eso este impulso no duerme:
tu sombra emocional trabaja horas extra.
🌱 Reconocer la guerra es ganar la mitad del combate
Mucha gente vive su vida sin darse cuenta de esta tensión interna.
Actúan por impulso, reaccionan sin pensar, se dejan llevar por emociones pasajeras… y luego creen que su vida se “complica sola”.
Pero no es así.
Cuando reconoces que hay una fuerza que quiere elevarte y otra que quiere frenarte, de pronto ya no tomas decisiones en automático.
Empiezas a elegir.
Empiezas a notar tus patrones.
Empiezas a escucharte con más compasión.
Ese momento de reconocimiento es uno de los logros espirituales más importantes.
Es como encender una linterna en un cuarto oscuro.
El cuarto sigue siendo el mismo, pero ahora tú ya no tropiezas.
⚡ Cierre: Hoy es un buen día para despertar tu propio guardián interior
La batalla no se va a detener —esa parte es verdad—
pero tú sí puedes fortalecerte, despertarte, dirigir tu energía y avanzar con más claridad que nunca.
Hoy, no mañana, elige aunque sea un paso chiquito hacia tu bien:
una oración, un acto de bondad, un límite sano, un “sí” consciente o un “no” necesario.
Cada microdecisión inclina la balanza.
Y créeme, cuando eliges la luz aunque estés cansado… tu vida empieza a moverse a tu favor.

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