,

La Lámed que ilumina Tishré: el secreto de una letra gigante

Hay símbolos que parecen pequeños detalles pero en realidad guardan un poder enorme. En la Parashá Nitzavim, justo antes de Rosh HaShaná, aparece una Lámed grande en la palabra Vaiashlijem. A simple vista es solo una letra fuera de lo común, pero según el Sefer Ietzirá, es la llave espiritual del mes de Tishré. Esta…

Hay símbolos que parecen pequeños detalles pero en realidad guardan un poder enorme. En la Parashá Nitzavim, justo antes de Rosh HaShaná, aparece una Lámed grande en la palabra Vaiashlijem. A simple vista es solo una letra fuera de lo común, pero según el Sefer Ietzirá, es la llave espiritual del mes de Tishré. Esta Lámed no es un adorno, es el canal que nos entrega la Luz de un nuevo ciclo, sin despertar fuerzas que buscan interferir.

El mes de Tishré, con sus fiestas de Rosh HaShaná, Yom Kippur y Sucot, es un momento de renovación y juicio, un tiempo en el que nuestras acciones y pensamientos pesan más que nunca. Normalmente la bendición de la Luna Nueva nos abre a la Luz del mes entrante, pero en este caso se evita hacerlo para no dar entrada al Lado Negativo. La Lámed grande aparece entonces como sustituto: un recordatorio de que la Luz siempre se revela, aunque a veces lo haga de manera más sutil y protegida.

El mensaje es profundo: incluso cuando parece que no hay ritual o acción visible, el Creador nos asegura la Luz necesaria. No necesitamos provocar al Satán, no necesitamos abrir puertas a fuerzas que drenan nuestra energía. Basta con conectar con la certeza de que esa Luz ya está disponible, y la Lámed nos lo recuerda en cada lectura de Nitzavim.

El Zóhar y los sabios nos enseñan que el Satán solo tiene poder si nosotros lo invitamos. Si cerramos esa rendija con convicción, no hay nada que pueda interponerse entre nosotros y la bendición. Así como la Lámed se alza más grande que las demás letras, también nuestra conciencia puede elevarse por encima de la negatividad.

Hoy, en un mundo lleno de distracciones y ruido, esta enseñanza es más actual que nunca. Tishré no es un mes cualquiera, es el inicio de un nuevo ciclo espiritual que marcará los próximos 365 días. No podemos dejar pasar esta oportunidad: la Luz está ahí, esperando que nos conectemos con ella. La Lámed nos lo grita desde el texto, más grande que todas las letras, para que no olvidemos que incluso en silencio, la Luz siempre encuentra la forma de llegar a nosotros.

Tags:

Deja un comentario