Montes Guerizim y Eval: la vida puesta frente a tus ojos

Si hoy comparto contigo esta reflexión, es porque sé que te puede dar claridad y fuerza para tus decisiones diarias. Así como alguien alguna vez me mostró que la vida no se trata de teorías, sino de elecciones concretas, ahora te lo devuelvo: la Torá nos entrega un mapa claro para que nuestras decisiones tengan…

Si hoy comparto contigo esta reflexión, es porque sé que te puede dar claridad y fuerza para tus decisiones diarias. Así como alguien alguna vez me mostró que la vida no se trata de teorías, sino de elecciones concretas, ahora te lo devuelvo: la Torá nos entrega un mapa claro para que nuestras decisiones tengan dirección y propósito.

En el libro de Devarim leemos: “Cuando Hashem tu Dios te introduzca en la tierra… pondrás la bendición en el monte Guerizim y la maldición en el monte Eval”.

La enseñanza es directa: la vida no es neutra; cada acción nos acerca a Guerizim (bendición) o a Eval (maldición). El mensaje no se transmitió con palabras abstractas, sino con un escenario real, visible y tangible: dos montañas enfrentadas, con todo el pueblo en el medio. Un recordatorio de que elegir es inevitable y las consecuencias son innegables.

Rashi explica que los levitas proclamaban en voz alta, alternando bendiciones y maldiciones, y todo Israel respondía “Amén”. Era un acto comunitario, una proclamación pública que nadie podía ignorar.

Ejemplos históricos lo confirman: los pueblos que caminaron hacia valores de justicia, solidaridad y propósito crecieron y dejaron legado; los que eligieron la idolatría —ya fuera de oro, de poder o de violencia— acabaron en ruina. Y a nivel personal lo hemos visto: quienes cuidan sus actos y decisiones irradian bienestar; quienes se dejan arrastrar por la inercia, terminan atrapados en el vacío.

No te hablo desde lejos. Yo también me he encontrado en ese valle, mirando hacia dos caminos. Todos conocemos esa sensación: ¿responder con amor o con enojo?, ¿ser disciplinado o ceder a la comodidad?, ¿elegir un pensamiento luminoso o dejarse llevar por la queja? Esos son nuestros Guerizim y Eval de cada día. Y aunque no siempre es fácil, cuando elegimos la bendición sentimos una paz que ninguna excusa puede darnos.

La tradición judía enseña que el libre albedrío es el fundamento de la dignidad humana (Maimónides lo reafirma en Hiljot Teshuvá). La psicología moderna coincide: Viktor Frankl, sobreviviente del Holocausto, enseñó que siempre hay un espacio de libertad entre el estímulo y la respuesta. Y la pedagogía sabe que los actos simbólicos, como el de las dos montañas, tienen un poder transformador más fuerte que mil teorías. Esto no es solo religión ni historia: es sabiduría comprobada.

Hoy no tenemos delante físicamente a Guerizim y Eval, pero los vivimos cada día. La diferencia es que el tiempo no espera: cada decisión que postergamos nos deja en un valle de confusión. Y la neutralidad no existe; si no eliges, alguien o algo elige por ti.

👉 El momento es ahora. Guerizim y Eval siguen de pie, pero ya no en Israel antiguo: están dentro de ti, visibles y reales. La pregunta es clara: ¿qué monte eliges habitar con tus decisiones de hoy?

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