Quiero comenzar dándote valor práctico: si logras ver esta porción no solo como un relato antiguo, sino como un mapa espiritual que la Kabbalah ilumina, tendrás herramientas reales para transformar tu vida aquí y ahora.
Mi tesis es firme: Devarim 7:12-11:25 no se limita a instrucciones históricas para el pueblo de Israel; es un código que nos habla de la relación directa entre nuestras acciones y el flujo de bendiciones que recibimos. La Kabbalah nos enseña que cada mitzvá, cada elección y cada acto de conciencia, abre o cierra canales de Luz.
“Y será, por haber escuchado estos preceptos y guardarlos, que Hashem guardará contigo el pacto y la misericordia”. En otras palabras, hay una correspondencia directa entre la acción humana y la manifestación divina. Esto resuena con el principio kabbalístico de midá kenegued midá (medida por medida), que aparece una y otra vez en nuestras fuentes. Y si lo observas en la vida diaria, también lo confirmas: cuando actuamos con orden, bondad y conciencia, la realidad responde de la misma manera.
Y aquí conecto contigo (empatía): sé que a veces cumplir con lo espiritual puede sentirse como un peso, especialmente en un mundo tan lleno de exigencias materiales. Pero este texto nos recuerda algo poderoso: lo que parece una disciplina o sacrificio, en realidad es la llave que abre bendiciones de salud, abundancia y protección.
Cada mitzvá es más que un mandamiento: es un acto de conexión con los mundos superiores. Por eso, Devarim insiste tanto en escuchar, cuidar y cumplir, porque no se trata de “obedecer por obedecer”, sino de activar códigos de energía que sostienen el equilibrio entre el mundo físico (Maljut) y los mundos espirituales.
Estamos en una generación que vive en los talones de Adam, más conectados que nunca con lo físico y con más tentaciones de desconexión. Si no recuperamos la conciencia de completitud que nos propone esta parashá, podemos perdernos en la ilusión de que todo depende solo de nosotros. El mensaje de Ekev es actual: cada acción, cada palabra y cada decisión puede ser el canal que abra —o bloquee— la Luz. El momento de aplicarlo es ahora.

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