Hubo una vez un hombre que podía hablar con el Cielo… y otro que quería que el Cielo hablara de él. Uno se vaciaba para recibir la Luz. El otro se inflaba para brillar solo. Y aunque sus nombres eran Moshé y Biläm… en realidad, eran dos partes de ti.
¿Sabías que cada uno de nosotros lleva dentro un poco de Moshé y un poco de Biläm? No es solo una historia antigua de la Torah. Es una radiografía de nuestra alma.
Así que acércate, prende la fogata interior… que esta historia no es de hace miles de años. Es de hoy. De ti. De todos nosotros.
🌕 Moshé y Biläm: los dos extremos del alma
Imagina que tu alma es una balanza.
De un lado, está Moshé: humilde, conectado, un canal limpio que deja pasar la Luz sin distorsión.
Del otro lado, está Biläm: ego inflado, palabras bonitas, sabiduría usada para brillar, no para servir.
Ambos eran profetas. Ambos podían ver. Ambos tenían conexión espiritual.
Pero solo uno sabía callar para escuchar.
Solo uno entendía que el alma no es para engrandecerse… sino para compartir.
🔮 La batalla invisible: ¿quién dirige tu día?
A veces te despiertas y estás lleno de energía, quieres dar, inspirar, amar, soltar.
Ese es Moshé despertando dentro de ti.
Pero otras veces… estás atrapado en pensamientos tipo:
“¿Por qué no me reconocen?” “¿Por qué tengo que ceder yo?” “¿Y lo mío cuándo?”
Ahí aparece Biläm. Con voz seductora. Con argumentos convincentes.
Y lo peor: con cara de espiritualidad.
Porque Biläm no era un villano vulgar. Era un maestro. Un sabio. Un tipo que hablaba con Di-s…
Pero lo hacía por conveniencia, no por entrega.
🪞¿Y si la lucha real no es contra el mundo, sino contra ti mismo?
Hay días en los que el ego quiere tener la última palabra. Quiere ser el protagonista de la historia.
Y se disfraza de “buenas intenciones”.
Dice: “Quiero ayudar… pero que se note”.
O: “Voy a dar… pero que me agradezcan”.
Y ese es Biläm moviendo los hilos desde adentro.
El problema no es tener ego. Todos lo tenemos.
El problema es cuando el ego dirige nuestra espiritualidad.
🧭 ¿Cómo saber si estás en modo Biläm o en modo Moshé?
Pregúntate esto:
¿Estoy actuando desde el deseo de conectar o desde el deseo de recibir reconocimiento? ¿Estoy escuchando lo que la vida me dice… o lo que yo quiero oír? ¿Estoy buscando compartir la Luz… o demostrar que yo soy la Luz?
La diferencia es sutil, pero marca todo el destino de tu día.
Porque Moshé y Biläm no son nombres antiguos. Son vibraciones. Frecuencias del alma.
Y tú eliges en cuál habitar.
🔥 Una historia dentro de ti
Dicen que cuando Biläm montó su burro para ir a maldecir a Israel, se le apareció un ángel en el camino…
Pero él no lo vio.
¿Quién sí lo vio? El burro.
Sí. El burro vio lo que el profeta no pudo.
¿Por qué? Porque cuando el ego nubla la vista, ni los ángeles se hacen notar.
Cuando crees que ya lo sabes todo, dejas de escuchar.
Cuando actúas desde el ego… ni el Cielo puede corregirte sin que lo tomes como ataque.
🌌 Pero hay un truco…
Si cada día al despertar te dices:
“Hoy elijo ser un canal, no una estrella. Hoy me vacío para recibir, no para presumir”…
Entonces Moshé vive en ti.
Y no importa si eres panadero, sanador, artista, mamá, terapeuta o estudiante.
Ser Moshé no es tener poderes.
Es elegir la humildad en medio del ruido del mundo.
Es confiar que la Luz no necesita defensa, solo espacio para manifestarse.
En esta vida no se trata de no tener ego.
Se trata de reconocerlo… y decirle amorosamente:
“Gracias por tu energía, pero hoy quien toma las decisiones es mi alma”.
Y entonces ocurre el milagro.
El burro calla. El ángel aparece. La Luz guía.
Y tú, simplemente… caminas con verdad.
¿Y tú? ¿A quién estás dejando hablar hoy dentro de ti: a Moshé o a Biläm?
🔥✨

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