Imagínate esto: alguien que lo tenía TODO. Poder, sabiduría, fama, dinero. Y de repente… ¡se hundió! La tierra literalmente se lo tragó. ¿Quién? Kóraj. ¿Por qué? Porque cayó en la trampa en la que tú y yo caemos más veces de las que quisiéramos admitir: querer solo recibir y nunca dar.
Hoy quiero que veamos juntos esta historia desde los ojos de la Kabbalah y el Zóhar, no como un relato viejo, sino como un espejo que nos dice: “¡Hey, aguas! Esto también te puede pasar si no cambias el chip”.
🌟 La oportunidad: dejar de ser solo receptores y convertirnos en verdaderos dadores
👉 Paso 1: Abre los ojos a lo que significa recibir sin dar
Kóraj era rico (dicen los sabios que encontró los tesoros que Iosef guardó en Egipto). Sabio. De linaje respetado. Pero en vez de ver sus bendiciones y compartir, quiso más, más y más. Quiso lo que no le correspondía.
El Zóhar nos avisa: el que corre detrás de lo que no es suyo, no solo no lo alcanza, sino que pierde lo que ya tenía.
¿Te suena? Eso pasa cuando queremos el éxito, el amor, el reconocimiento… pero solo para nosotros, sin pensar en lo que estamos dando al mundo.
👉 Paso 2: Reconoce el riesgo de desear lo ajeno
Cuando quieres lo que no es tuyo, no solo vacías tu energía; la vida empieza a desmoronarse. Así como Kóraj terminó tragado por la tierra, nuestros proyectos, relaciones y sueños pueden hundirse cuando están sostenidos en la ambición egoísta.
La Kabbalah nos enseña que todo en el universo se mueve por un equilibrio entre dar y recibir. Rompes ese balance… y todo truena.
👉 Paso 3: Transforma el deseo de recibir en el deseo de compartir
Aquí está la clave, el antídoto, la verdadera magia: en vez de ver qué más puedo tomar, pregúntate qué más puedo aportar.
Esto no es un discurso de moralidad barata; es física espiritual. Entre más das, más canales abres para que la Luz (la abundancia, el amor, el propósito) fluya en tu vida.
Kóraj nunca entendió esto, y por eso, con todo su conocimiento, no logró salvarse. Pero tú y yo tenemos la oportunidad de aprenderlo ahora, sin que la tierra se abra bajo nuestros pies.
🤔 ¿estás sumando o solo tomando?
No se trata de que te sientas culpable. Se trata de que veas la puerta que está frente a ti.
Haz un repaso:
✅ ¿En qué área de tu vida quieres recibir, pero no has dado nada aún?
✅ ¿Qué puedes empezar a compartir hoy? (y no hablo solo de dinero: tiempo, cariño, apoyo, atención…)
✅ ¿Qué deseo puedes transformar: de tomar para mí, a compartir para todos?
🚀 Hoy rompe el ciclo de solo recibir
Haz un acto de dar. Chiquito o grande, no importa.
💡 Da una palabra amable.
💡 Da tu tiempo escuchando sin interrumpir.
💡 Da algo material si puedes.
Hazlo sin esperar nada. Solo hazlo para generar el equilibrio que tu alma necesita para que las bendiciones no se atoren.
Y si quieres, compárteme: ¿Qué hiciste hoy para dar más de lo que tomas?
Así juntos vamos creando un movimiento donde aprendemos del error de Kóraj y transformamos nuestro mundo.

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