¿Alguna vez has sentido que lo que haces “por instinto” termina saliéndote caro? ¿Que una palabra mal dicha, una acción impulsiva o un juicio rápido te regresan como un boomerang… pero en versión bomba atómica? 😅 Pues justo de eso nos habla la Parashá Shelaj-Lejá, y créeme: lo que la Kabbalah y el Zóhar revelan aquí es oro puro para quien de verdad quiere tomar las riendas de su vida.
Hoy te invito a un reto: deja de vivir en automático y empieza a actuar con conciencia de causa y efecto. ¿Te atreves? Vamos a desmenuzar juntos esta oportunidad paso a paso. 🚀
🔑 La gran oportunidad: convertirte en el arquitecto consciente de tu destino
👉 Paso 1: Detén el piloto automático.
El Zóhar nos enseña que los espías enviados a la Tierra Prometida fallaron no porque fueran malvados (¡eran tzadikim, justos!), sino porque actuaron desde el miedo, el ego y el Deseo de Recibir Para Sí Mismo. Esto es lo que nos pasa cuando reaccionamos sin pensar: dejamos que el miedo y el ego nos dicten el guion.
👉 Paso 2: Mira la vida como un turista.
Moshé les pidió a los espías que vieran la tierra como observadores, sin apego. ¿Te imaginas cuántas broncas evitaríamos si viéramos las situaciones así, sin adueñarnos de cada detalle, sin tomarnos todo personal? El desapego nos da claridad.
👉 Paso 3: Reconoce el poder de tus juicios.
La Kabbalah lo dice clarito: juzgas y serás juzgado. Cada vez que apuntas el dedo, activas un juicio en tu contra en el universo. ¡Así de cañón es el efecto de lo que hacemos y decimos!
👉 Paso 4: Transforma el Deseo de Recibir para ti solo en un deseo de compartir.
Los espías perdieron todo por quererlo todo para ellos. Kalév e Iehoshúä, que no buscaban nada para sí, lo recibieron todo. Esta es la clave: cuando dejas de preguntar “¿qué gano yo?” y empiezas a preguntar “¿qué puedo aportar?”, la vida te sorprende con regalos inesperados.
🤔 El poder está en tus manos, y en tus ojos
La Parashá nos recuerda que el problema no es la tierra, el problema es cómo la miras. Y así es la vida: no se trata de lo que te pasa, sino de cómo lo ves y cómo respondes. La Kabbalah nos invita a ser ojos limpios, sin la mugre del ego, para poder ver la verdad y actuar con responsabilidad espiritual.
🚀 Hoy es el día de cambiar tu mirada
💥 Te propongo un reto diario sencillo y poderoso:
👉 Antes de reaccionar a algo que te molesta o te provoca, haz una pausa de 3 segundos. Respira. Pregunta: ¿Esto que voy a hacer o decir suma o resta en mi vida y en el mundo?
👉 Decide actuar como observador, como turista, no como el dueño de todo.
Y si quieres ir más allá, aparta cada día un ratito —aunque sean 5 minutos— para reflexionar o leer un texto que te eleve (puede ser el Zóhar, un salmo, un pensamiento positivo). Esa es tu porción de pan sacrificada: el tiempo que entregas para crecer y no para alimentar al ego.
❤️ Gracias por leer hasta aquí, crack. Ahora quiero leerte a ti: ¿alguna vez algo que hiciste sin pensar tuvo un efecto inesperado? ¿Cómo lo transformaste? Cuéntame en los comentarios o comparte este artículo con alguien que necesita leer esto hoy. 🙌

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