Hoy puedes elegir el tipo de ser humano que quieres ser.
Uno que ama solo cuando es fácil…
¿O uno que permanece cuando el amor se vuelve incómodo, profundo y real?
Esta es la prueba de fuego:
¿Te alejas cuando el otro te necesita? ¿Te retraes cuando su dolor toca tus heridas?
Entonces no era amor completo… era comodidad disfrazada.
Bienvenido a Tiferet de Iesod: la compasión en la vinculación.
No es solo ser amable. Es sentir al otro como si tú también tuvieras la herida abierta.
Es mirar al que amas y no salir corriendo cuando te muestra su caos.
Es quedarte, aunque no sepas qué decir, solo porque sabes que tu presencia ya es medicina.
¿Qué tipo de amigo eres cuando las cosas se ponen difíciles?
El que manda un “ánimo” por WhatsApp… o el que llega con una cobija, un chocolate y silencio cálido.
El que se desconecta para no contagiarse del dolor… o el que se conecta más fuerte, porque sabe que en esos momentos se forjan los lazos verdaderos.
La compasión no es caridad emocional, es poder espiritual.
Es la capacidad de tocar el corazón del otro sin intentar controlarlo, arreglarlo ni juzgarlo.
Es decirle: “Estoy contigo, aunque no pueda hacer nada. Pero estoy. No te suelto.”
Hoy el universo te lanza este reto:
¿Puedes quedarte cuando te incomoda?
¿Puedes amar sin condiciones?
¿Puedes ofrecerte como refugio cuando el otro tiembla por dentro?
EJERCICIO DEL DÍA:
Busca a esa persona que sabes que la está pasando mal. No le preguntes “¿cómo estás?”, ya sabes la respuesta.
Solo dile: “Estoy aquí. ¿Qué necesitas? ¿Qué puedo hacer hoy por ti?”
Y hazlo. Sin esperar que te lo agradezcan.
Hazlo porque tú estás en un nivel de conciencia más alto. Porque ya no te vinculas desde la necesidad… sino desde la plenitud.
Recuerda esto:
Los vínculos reales no se construyen en los días soleados.
Se forjan en medio de la tormenta.
Y si tú aprendes a quedarte cuando el otro tiembla,
el universo entero sabrá que puede confiar en ti.
Porque tú eres un puente.
Y los puentes… no se rompen cuando pasa el río.
¿Te atreves a ser el alma que sostiene?
¿El corazón que no abandona?
Hoy puedes ser la diferencia en la vida de alguien.
Hazlo.
Y mientras lo haces,
también estás sanando tu propio corazón.

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