¿Por qué siempre nos damos cuenta demasiado tarde? La Kabbalah nos lanza esta verdad incómoda

Te apuesto algo: tú también has vivido esto. Alguien muere —un abuelo, un maestro, un amigo, un genio— y de repente todos lo aman, lo admiran, lo citan, lo lloran. Y tú piensas: ¿Por qué no se lo dijimos cuando aún respiraba? ¿Por qué no lo escuchamos cuando hablaba? Y la pregunta más fuerte es……

Te apuesto algo: tú también has vivido esto.

Alguien muere —un abuelo, un maestro, un amigo, un genio— y de repente todos lo aman, lo admiran, lo citan, lo lloran. Y tú piensas: ¿Por qué no se lo dijimos cuando aún respiraba? ¿Por qué no lo escuchamos cuando hablaba?

Y la pregunta más fuerte es…

¿Te va a pasar a ti lo mismo?

La Kabbalah y el Zóhar tienen una bomba emocional que necesitamos abrir juntos: la mayoría de las personas solo se vuelven “santas” después de la muerte, no porque cambien… sino porque nosotros cambiamos la forma de mirarlas.

La oportunidad que se esconde en todo esto: despertar el amor antes del duelo

La Parashá “Kedoshim” (serán santos) viene justo después de “Ajarei Mot” (después de la muerte).

¿Coincidencia?

No.

Es un cachetadón cósmico.

Nos está diciendo: reconocemos el valor de alguien solo después de que ya no está.

Y aquí viene el giro:

Puedes romper ese patrón. Puedes abrir los ojos hoy. Puedes valorar en vida, y ser valorado sin tener que irte primero.

Paso a paso: cómo salir del club de los que valoran tarde

Identifica a tus Tzaddikim vivos No esperes a que mueran para darte cuenta de su luz. A veces, ese amigo que te escucha, esa tía que te cuida, ese maestro que te confronta con amor… ya es un Tzaddik. Solo que no brilla porque no lo ves. Exprésalo sin filtro y sin miedo Diles lo que ves. Agradéceles en voz alta. Escríbelo. Abrázalos. Que no se queden con la duda. El alma se alimenta de reconocimiento sincero. Suelta el orgullo y la costumbre No creas que porque “ya saben” no hace falta decirlo. No caigas en el cliché de los funerales donde se dicen cosas hermosas que nunca se dijeron en vida. Hazte visible también Tú también puedes ser un Tzaddik. No necesitas capa ni milagros. Solo vive con autenticidad, entrega y conexión con la Luz. Haz el bien, incluso cuando no te aplaudan.

¿y si tu grandeza ya está aquí, pero nadie la nota (ni tú)?

¿Te imaginas cuántos Rav Áshlag, Rav Brandwein, o Ramjal pasaron desapercibidos en vida?

El Zóhar dice que los justos no son valorados porque están “fuera del sistema”. No cumplen expectativas, no hacen show. Simplemente viven con propósito.

Y tú… tal vez ya estás viviendo así.

Tal vez ya estás sembrando luz en la oscuridad de alguien más.

Tal vez no se nota. Pero sí importa. Y mucho.

Rompe el ciclo del “demasiado tarde”

Hoy, ahora mismo:

Piensa en alguien que ha marcado tu vida. Escríbele, llámale, háblale. No esperes a la próxima tragedia. Y mírate también con nuevos ojos. Pregúntate: ¿Estoy honrando mi luz o estoy esperando morirme para que me tomen en serio?

Hazlo.

No por obligación.

Hazlo porque la vida es demasiado sagrada como para vivirla como si no lo fuera.

Tags:

Deja un comentario