¿Por qué tu amor se apaga cuando más debería brillar? (Y cómo transformarlo en tu mayor poder)

¿Te ha pasado que das mucho amor… pero te cansas?¿Sientes que te esfuerzas por alguien, pero cuando no ves respuesta, algo dentro de ti dice “ya estuvo”?¿O que amas, sí, pero hasta que esa persona no cumple tus expectativas, se te va la magia? Si respondiste “sí” con una risita incómoda… no estás solo.Y no,…

¿Te ha pasado que das mucho amor… pero te cansas?
¿Sientes que te esfuerzas por alguien, pero cuando no ves respuesta, algo dentro de ti dice “ya estuvo”?
¿O que amas, sí, pero hasta que esa persona no cumple tus expectativas, se te va la magia?

Si respondiste “sí” con una risita incómoda… no estás solo.
Y no, no es que ames mal. Es que a veces confundimos el amor con un intercambio de favores emocionales. Pero hoy, en este día especial del Ómer, te voy a contar algo que puede cambiar la forma en la que amas para siempre.

El secreto de hoy: Nétzaj en Jésed

Suena elegante, como nombre de perfume caro o hechizo místico… pero en realidad es una fórmula poderosa:
Nétzaj = perseverancia, constancia, resiliencia.
Jésed = amor puro, sin condiciones, sin esperar nada a cambio.

Hoy el reto es simple (pero profundo):
¿Amas solo cuando es fácil… o también cuando hay obstáculos?

Paso a paso: cómo llevar la perseverancia al amor
1. Haz un auto-check sin juzgarte.
Pregúntate con honestidad:
• ¿Amo a esta persona por lo que me da o por lo que es?
• ¿Sigo amando cuando me siento ignorado, frustrado o no correspondido?
• ¿Mi generosidad me fortalece… o me drena?
2. Observa cómo actúas cuando algo no sale como querías.
Ahí se ve si tu amor es neta o nomás de boquita.
El amor no tiene que ser perfecto ni lineal… pero sí constante. Y eso es más poderoso que cualquier flor de aniversario.
3. Haz un acto de amor… pero con propósito.
Hoy haz algo por alguien más que normalmente harías solo por ti.
Ese cafecito que te encanta: compártelo.
Ese espacio de silencio que tanto necesitas: bríndaselo a quien está abrumado.
Esa palabra bonita que nunca dices: suéltala.
El que ama con constancia se vuelve indestructible por dentro.

El verdadero amor no es cursi.
Es resistente.
Es el que acompaña cuando el otro se cae.
Es el que espera sin exigir.
Es el que encuentra formas de reinventarse, incluso cuando todo parece estancado.

Porque el amor que no se rinde… se transforma.

Y cuando amas desde Nétzaj en Jésed, no solo sanas tú. Sanas también al otro.
Tu constancia se vuelve su refugio.
Tu ternura firme, su ancla.
Tu amor, su chispa para crecer.

Solo por hoy… ama sin esperar, da sin miedo, acompaña sin condiciones.
Haz de tu amor un acto de poder, no de sacrificio.
Y si algo se sacude dentro de ti con este texto, si sentiste que hablaba justo de lo que estás viviendo… compártelo. No por likes. Sino porque quizá alguien más también necesita volver a creer que el amor que resiste… transforma.

¿Y tú?
¿Te atreves a amar con todo y los baches?
Déjamelo saber. Te leo.

Tags:

Deja un comentario