¿Y si el verdadero poder estuviera en tu capacidad de amar incluso a quien te lastimó?(Te prometo que esto no se trata de volverte mártir, sino libre).

¿Alguna vez te has sentido roto por amar demasiado… o por no haber recibido nada a cambio? Sí, sí, ese vacío profundo que queda cuando diste todo tu corazón, tu tiempo, tu energía, y lo único que regresó fue silencio… o peor: dolor. ¿Te ha pasado? Porque a mí, más veces de las que me…

¿Alguna vez te has sentido roto por amar demasiado… o por no haber recibido nada a cambio?

Sí, sí, ese vacío profundo que queda cuando diste todo tu corazón, tu tiempo, tu energía, y lo único que regresó fue silencio… o peor: dolor.

¿Te ha pasado? Porque a mí, más veces de las que me gustaría admitir.

Pero hoy no vengo a contarte una historia triste, sino a invitarte a una transformación poderosa.

Hoy trabajamos Tiféret de Jésed, y esto, aunque suene raro al principio, es una joya que, si la entiendes y la practicas, cambia todo: tus relaciones, tu paz, tu poder interno.

¿Qué es Tiféret de Jésed y por qué importa?

En hebreo suena como palabra de hechizo mágico: Tiféret, que significa belleza, armonía. Y Jésed, que es amor, pero no cualquier amor: amor incondicional, ese que no exige nada.

Ahora mézclalo con Guevurá, que es la energía de los límites, la justicia, la firmeza, la fuerza.

¿Y qué pasa cuando unes todo eso?

¡BOOM!
Nace un tipo de amor que no es tonto, ni ingenuo, ni débil.
Es un amor que ve todo: lo bonito, lo feo, lo que duele…
Y aún así, elige actuar con compasión.

Pero espera… ¿amar a quien me lastimó? ¿Estás loco?

No, no se trata de permitir abusos. No se trata de ir a abrazar a quien te hizo daño ni de tolerar injusticias.
Se trata de liberarte.

¿Sabes qué es más pesado que el dolor?

El resentimiento. La bronca que te envenena por dentro. El rencor que te roba la sonrisa aunque el otro ya ni se acuerde de lo que hizo.

Tiféret de Jésed te invita a amar desde un lugar libre.

Desde un corazón que no se contamina por lo que recibe, sino que vibra por lo que elige dar.

Y eso… eso es un superpoder.

¿Cómo empezar a activar esta energía en tu día?

Te dejo este paso a paso sencillo, real y transformador:

  1. Respira profundo.
    Sí, así como suena. Respira y reconoce que tú tienes el control de tu energía. Nadie más.
  2. Piensa en alguien que te haya dolido.
    No para volver a sufrir, sino para liberarte del poder que esa persona tiene sobre ti.
  3. No necesitas justificar, ni perdonar aún. Solo observa.
    Obsérvate a ti sintiendo… y suelta la necesidad de devolver el golpe.
  4. Actúa con compasión hacia alguien.
    El ejercicio de hoy lo dice claro:
    “Ofrece una mano solidaria a un extraño.”
    Puede ser una sonrisa, un “buenos días”, ayudar a cargar bolsas, dejar pasar en el tráfico, comprarle una fruta a alguien en la calle. Lo que sea… pero hazlo con el corazón.
  5. Repite esta palabra poderosa:
    אילהוה – El Nombre del día
    (Se pronuncia algo así como Eilahoa, y está conectado a la energía de compasión divina).
    Medítalo o solo repítelo con intención. Vas a ver cómo algo dentro de ti se reacomoda.

A veces pensamos que el mundo necesita más justicia, más reglas, más orden.

Pero la verdad, lo que más necesita… es compasión inteligente.
Esa que no se deja manipular, pero tampoco se endurece.
Esa que puede ver a un desconocido sufrir y decir:
“Tú no eres mi enemigo. Eres un espejo de algo que yo también he vivido.”

Y desde ahí, desde esa comprensión, empieza la sanación.

Hoy no lo pienses demasiado.
Haz un acto de amor sin esperar nada.
Y si puedes, compártelo. No para presumir, sino para inspirar.
Sube una historia, un reel, una foto, un texto que diga:
“Hoy elegí armonizar mi amor.”
Y etiqueta con el hashtag #TiferetDeJesed
(ya sé, suena fancy, pero vas a ver cómo conecta con más gente de la que imaginas).

Porque sí…
El mundo no necesita más perfectos. Necesita más corazones compasivos.
Y tú tienes uno.

¿Lo compartimos?

Tags:

Deja un comentario