¿Has amado tanto que perdiste tu identidad? ¿Has dado tanto que te olvidaste de ti?
O peor aún… ¿has creído que amar es decir “te amo” y ya?
Este es el Día 1 del Ómer, una cuenta sagrada que más allá de la tradición, es una oportunidad brutal de transformación personal. Hoy trabajamos la energía de Jésed en Jésed, o sea: bondad dentro de la bondad, amor dentro del amor.
Y no, no es cursilería barata ni concepto new age. Es una llave poderosa que te puede llevar a experimentar el amor verdadero… y no ese que nos han vendido como “romántico”, pasional, o dependiente.
Vamos a desmenuzar este tema porque de esto depende cómo vives, cómo te relacionas y cómo creas tu realidad.
¿Qué es el verdadero amor?
No es solo sentir bonito. No es sacrificarse por el otro. No es complacer, ni obedecer, ni ser esclavo de las emociones.
El amor real, el Jésed auténtico, no somete ni sofoca.
Amar, desde esta perspectiva espiritual y profunda, es dar, sin esperar.
Es apoyar, sin contar cuántas veces lo hiciste.
Es ver lo mejor del otro, aunque ni él mismo lo vea.
Es cuidar… sin desaparecerte a ti mismo en el proceso.
Jésed en Jésed: Amor sobre amor
Imagina que el amor fuera una semilla. Jésed en Jésed es regarla con amor, alimentarla con amor, abrazarla con amor, y esperar pacientemente a que florezca… sin exigirle nada.
Es como si el universo hoy te dijera:
“Ey, si vas a amar… hazlo desde tu mejor versión. Desde tu alma. No desde tus heridas.”
Y sí, aquí viene el ejercicio incómodo pero liberador:
Hazte estas preguntas con honestidad brutal, sin juicio ni drama:
• ¿Amo para ser amado… o amo porque quiero compartir lo que tengo dentro?
• ¿Cuando doy amor, lo hago esperando algo a cambio?
• ¿Alguna vez he “amado” para controlar, manipular o no sentirme solo?
• ¿El amor que doy hace que el otro se expanda… o se apague?
Si alguna de tus respuestas te incomoda… felicidades
¡Significa que estás listo para crecer!
Porque el verdadero trabajo espiritual no es meditar entre velitas o recitar palabras lindas, sino confrontarte con tus propias intenciones, tu historia, tus patrones.
Y el Día 1 del Ómer, con su energía de Jésed en Jésed, te da la chance de resetear tu manera de amar. Literal, es como ponerle actualizaciones a tu corazón.
La práctica de hoy: Amor y bondad… con sonrisa
Y aquí viene el reto más bonito y más loco:
Hoy, solo por hoy… sonríe. Todo el tiempo. Pase lo que pase.
Te gritan: sonríe.
Llueve: sonríe.
Te sientes inseguro: sonríe.
El cajero no tiene cambio: sonríe.
¿Sabes por qué?
Porque la sonrisa es el primer acto de bondad que no cuesta nada, no exige nada, y puede cambiarle el día a alguien… o a ti.
Y si lo haces desde adentro, no fingido, sino con la conciencia de estar canalizando Jésed… entonces estás amando en el sentido más puro y transformador.
No se trata de ser perfectos. Se trata de estar despiertos.
El amor verdadero no es una emoción, es una elección constante.
Una que te honra a ti, y honra al otro.
Una que no ahoga, sino que respira y deja respirar.Hoy empieza un viaje de 49 días hacia la mejor versión de ti.
Y comienza con una sonrisa.
¿La vas a dar?

Deja un comentario