¿Por qué nada se llena en tu vida? Capaz ni tienes la vasija lista…

Texto: ¿Neta ya hiciste de todo y sientes que nomás no llega la pareja, la lana, el propósito o la paz? Bueno, ahí te va una bomba espiritual: No se trata de pedir más… sino de tener dónde recibirlo. Sí, suena fuerte, pero la Kabbalah y el Zóhar lo explican clarito: La Luz del Creador…

Texto:

¿Neta ya hiciste de todo y sientes que nomás no llega la pareja, la lana, el propósito o la paz?

Bueno, ahí te va una bomba espiritual:

No se trata de pedir más… sino de tener dónde recibirlo.

Sí, suena fuerte, pero la Kabbalah y el Zóhar lo explican clarito:

La Luz del Creador no puede entrar si no hay una vasija lista.

Y no, no estamos hablando de rituales raros o cosas místicas inalcanzables.

Estamos hablando de tu interior, de tu capacidad de recibir y sostener lo que tanto pides.

La oportunidad que tienes enfrente (y nadie te dice):

Todo lo que deseas ya existe… pero necesita un lugar limpio, alineado y dispuesto para habitarte.

Esa es tu vasija espiritual. Y prepararla no es un rollo esotérico, es una práctica diaria.

Aquí van los pasos para construirla neta, sin rollos raros:

1. Deja de correr, empieza a contener

¿Estás buscando, buscando y buscando… pero sin hacer espacio?

Una vasija no es velocidad. Es profundidad.

Haz pausas. Revisa qué tanto puedes realmente sostener lo que deseas.

2. Sé honesto contigo: ¿para qué quieres eso que tanto pides?

La Luz no entra si el deseo es sólo pa’ ti mismo.

El Zóhar dice que la verdadera vasija se activa cuando tu intención incluye a otros, cuando quieres compartir, inspirar, servir.

¿Tu deseo es sólo para ti… o también para elevar a los demás?

3. Conéctate con un canal

Moshé fue el canal para su generación.

Y aunque tú tienes conexión directa con lo divino, a veces necesitamos apoyarnos en alguien que ya vibra más alto.

Puede ser un maestro, una comunidad, un texto que te eleve, o incluso un acto de humildad.

No es debilidad pedir guía. Es sabiduría.

Reflexión de compas cuánticos:

No se trata de que “la vida no quiere darte”.

La vida quiere darte TODO.

Pero si no hay contenedor, si no hay vasija… lo que llega se derrama.

Así que no te frustres, mejor haz espacio real.

Limpia tus intenciones, baja el ruido, eleva tus deseos, rodéate de luz.

Llamado a la acción:

Te invito a que hoy, no mañana, hagas una pausa intencional.

Haz una cosa diferente que te conecte con tu capacidad de recibir:

• Medita 5 minutos en silencio.

• Agradece antes de pedir.

• Ayuda a alguien sin buscar nada a cambio.

Y si esto te resonó… cuéntame qué vas a hacer hoy para empezar a crear tu vasija.

Te leo.

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