Voy a decir algo incómodo, pero necesario: nos han vendido una gran mentira.
Nos han hecho creer que cuando tengamos más dinero, más éxito, más cosas, finalmente nos sentiremos completos. Pero aquí estamos, comprando, logrando, acumulando… y el vacío sigue ahí. ¿Por qué?
Porque estamos atrapados en el mismo error que el pueblo de Israel cometió con el Becerro de Oro: confiamos en lo físico para solucionar problemas que solo lo espiritual puede sanar.
Pero la buena noticia es que hay una forma de salir de esta trampa.
¿Qué tiene que ver el Becerro de Oro con tu vida?
Imagínate esto: Moisés sube al monte Sinaí a recibir la Torá y la gente, en su desesperación por no verlo, decide hacer una estatua de oro y adorarla.
📌 Error #1: Creyeron que el oro les daría seguridad.
📌 Error #2: Pensaron que lo material podía reemplazar lo espiritual.
📌 Error #3: En vez de confiar en un proceso superior, se fueron por la solución rápida.
Ahora, haz una pausa y piensa: ¿en qué partes de tu vida estás haciendo lo mismo?
• ¿Te aferras a un trabajo que odias solo por dinero?
• ¿Confías en el estatus, las marcas o los likes para sentirte valioso?
• ¿Te da ansiedad no “tener” lo suficiente, aunque en realidad lo tienes todo?
La Kabbalah nos dice que lo físico no es el problema. El problema es cuando creemos que lo físico es todo lo que hay.
Cómo empezar a despertar una conciencia superior (sin renunciar a lo material)
No se trata de tirar tu celular, dejar tu trabajo o irte a meditar a la montaña. Se trata de cambiar la forma en la que ves y usas lo material. Aquí te dejo tres pasos para empezar:
1. Usa lo físico para algo más grande
El dinero, las cosas, los logros… son herramientas, no el objetivo. La pregunta no es “¿qué más puedo tener?”, sino “¿cómo puedo usar esto para algo más grande?”
👉 En vez de comprar por impulso, invierte en experiencias que te nutran.
👉 Usa tu trabajo no solo para ganar dinero, sino para crecer y aportar valor.
2. Cambia la pregunta: en vez de “¿qué me falta?”, pregúntate “¿qué me sobra?”
Siempre estamos enfocados en lo que no tenemos, cuando en realidad, ya tenemos demasiado ruido, estrés y distracciones.
👉 ¿Qué pasaría si soltaras una preocupación innecesaria?
👉 ¿Qué pasaría si simplificaras tu vida en lugar de llenarla de más cosas?
3. Encuentra momentos para desconectarte del mundo físico
La mejor forma de recordar que eres más que lo material es darte espacios donde lo físico deje de ser el centro.
👉 Haz un “Shabbat digital”: un día sin redes, sin correos, solo presente.
👉 Dedica un momento al día a meditar, reflexionar o estudiar algo que alimente tu alma.
Reflexión final: ¿Qué pasaría si soltaras la ilusión del Becerro de Oro?
Si mañana descubrieras que toda tu seguridad no está en lo que tienes, sino en lo que eres, ¿cómo cambiaría tu vida?
La Kabbalah nos enseña que la conciencia lo es todo. Cambia la forma en que ves el mundo y el mundo cambiará para ti.
💡 Tu reto de hoy: Identifica UN área de tu vida donde dependes demasiado de lo material y pregúntate: ¿cómo puedo usar esto con un propósito más grande? Escríbeme y cuéntamelo. 👇

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