Voy a retarte: ¿qué pasaría si todo lo que deseas con desesperación ya fue tuyo en otra vida… pero lo perdiste? No es mala suerte, ni castigo, ni injusticia. Es una segunda oportunidad.
La Kabbalah lo explica así: las almas reencarnan para corregir lo que dejaron pendiente. Si en otra vida no supiste manejar el amor, el dinero o tus talentos, en esta te los “ocultan” para que aprendas a ganarlos con conciencia. No es que la vida te quite, es que te invita a recuperar.
La Gran Oportunidad: Reconquistar lo que es tuyo
El Zóhar dice que todo lo que vivimos es parte de un guion que nuestra alma ya conoce. Cada reto, cada deseo frustrado, cada patrón repetitivo, tiene un propósito: darte la oportunidad de corregir lo que antes hiciste mal.
Si sientes que hay algo que nunca logras (amor, éxito, felicidad), no es casualidad. Es un punto de corrección pendiente. Y la buena noticia es que puedes desbloquearlo.
Paso 1: Identifica tu corrección
Mira tu vida con honestidad. ¿Qué patrón se repite constantemente?
• ¿Relaciones que terminan igual?
• ¿Bloqueos con el dinero?
• ¿Falta de propósito o motivación?
Lo que más te duele o más deseas es tu área de corrección. No es castigo, es la pista que tu alma te da para que trabajes en ello.
Paso 2: Rompe el ciclo
El Arí dice que si no cambias tu conciencia, la vida te pondrá las mismas pruebas una y otra vez.
• Si siempre atraes el mismo tipo de pareja, es porque tu alma sigue reaccionando igual.
• Si siempre pierdes el dinero, es porque hay algo que no aprendiste sobre la abundancia.
• Si sientes que te falta algo, es porque ya lo tuviste, pero no lo usaste bien.
La clave está en resistir tu reacción automática y elegir diferente.
Paso 3: Haz algo que tu “yo del pasado” nunca hizo
Si en otra vida lo tuviste y lo perdiste, esta vez debes demostrar que eres capaz de recibirlo y usarlo con conciencia.
• ¿Siempre fuiste egoísta en el amor? Practica el dar sin esperar nada.
• ¿Desperdiciaste el dinero? Aprende a usarlo con propósito.
• ¿Fuiste arrogante con tu talento? Usa tu don para ayudar a otros.
Cuando haces lo que antes no hiciste, la corrección se completa y la bendición regresa.
Reflexión: Tu alma no está en pausa, está en misión
Si sientes que la vida te debe algo, pregúntate si realmente estás listo para recibirlo. La reencarnación no es un castigo, es una oportunidad para recuperar lo que siempre fue tuyo.
Llamado a la Acción: ¿Qué vas a corregir hoy?
Mira tu vida y dime: ¿qué deseo frustrado o problema recurrente crees que es tu punto de corrección? Escríbelo en los comentarios o dime en privado.
Porque la pregunta no es “¿por qué no tengo esto?”, sino “¿cómo me convierto en la persona que puede recibirlo?”

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