Voy a decirte algo que quizás nunca te han dicho con claridad: la muerte no es el final, pero tampoco es inevitable.
No hablo de cuentos ni metáforas. Me refiero a algo real, algo que la humanidad una vez tuvo al alcance de la mano… y perdió. Pero lo más importante es esto: aún podemos recuperarlo.
Déjame explicarte.
Cuando la inmortalidad era nuestra
Hubo un momento en la historia en el que la muerte no existía como la conocemos hoy. Fue cuando el pueblo de Israel estaba en el Monte Sinaí, a punto de recibir la Torá. En ese instante, el mundo entero estaba en equilibrio, alineado con el Árbol de la Vida, conectado con la Luz infinita del Creador.
El Zóhar nos dice que si en ese momento los israelitas hubieran mantenido esa conciencia elevada, la muerte habría desaparecido del mundo. Sí, para siempre.
Imagínalo por un segundo. Un mundo sin enfermedad, sin envejecimiento, sin sufrimiento innecesario. Un mundo donde no tuviéramos que despedirnos de quienes amamos. Un mundo donde la Luz nunca se apaga.
Pero entonces… lo perdimos.
El error que nos alejó de la inmortalidad
Poco después de esa revelación, el pueblo de Israel cayó en el peor error de su historia: el Becerro de Oro.
No fue solo una estatua. Fue una elección. Eligieron depender de algo externo en lugar de confiar en su conexión con el Creador.
Fue un retroceso gigante. En un instante, pasaron de la inmortalidad potencial a un destino lleno de caos, dolor y muerte.
Pero aquí viene la parte importante: esa conexión nunca desapareció por completo.
El Zóhar enseña que nada espiritual desaparece, solo se oculta. La inmortalidad no se perdió, solo se volvió inaccesible para la mayoría. Pero aún está ahí, esperando a ser activada.
Y aquí es donde entras tú.
¿Cómo podemos volver a conectar con el Árbol de la Vida?
Si la inmortalidad sigue siendo una opción, la pregunta es: ¿cómo la recuperamos?
📌 Alineando nuestra conciencia con la Luz – La muerte no es más que una desconexión. Cuanto más alineados estamos con la energía del Creador, más nos acercamos a la inmortalidad.
📌 Eliminando la duda y el miedo – El mayor obstáculo para nuestra conexión con la Luz es la incertidumbre. Creemos más en la muerte que en la vida eterna.
📌 Usando las herramientas espirituales – La Kabbalah nos da tecnologías espirituales como los 72 Nombres de D-os, el estudio del Zóhar y la práctica de la restricción para fortalecer nuestra conexión.
¿Qué ganas si tomas este camino?
✨ Libertad del miedo – Dejas de ver la vida como una cuenta regresiva y empiezas a vivir con propósito.
✨ Más energía y vitalidad – Tu cuerpo responde a tu conciencia. Cuanto más conectado estás, más fuerte y sano te sientes.
✨ Conexión real con el Creador – Ya no necesitas intermediarios. Puedes experimentar la Luz en tu vida diaria.
¿Y si decides ignorarlo?
Bueno… el ciclo sigue. La humanidad continuará su lucha contra el envejecimiento, la enfermedad y la muerte, mientras la verdadera respuesta sigue esperando a que alguien la reclame.
Hoy tienes una elección.
Puedes seguir viendo la vida como una historia con un final inevitable…
O puedes decidir despertar, conectar con la Luz y empezar a caminar hacia la inmortalidad.
¿Qué camino tomarás?

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