Hablemos de algo serio, pero de una forma diferente. Todos en algún momento hemos sentido que hay algo que nos bloquea, que nos drena la energía o que simplemente nos hace tropezar con los mismos problemas una y otra vez. Y aquí es donde entra un concepto que la Kabbalah explica con mucha profundidad: el Satán.
Pero espera… olvídate de la imagen clásica del demonio rojo con tridente. En la Kabbalah, el Satán no es un ser maligno externo que viene a hacernos la vida imposible. Es una fuerza interna de negatividad, duda y caos que se infiltra en nuestra mente y emociones, haciéndonos vulnerables.
¿Y qué tiene que ver esto con el Ángel de la Muerte?
Aquí es donde se pone interesante. Según el Zóhar, el Satán y el Ángel de la Muerte son lo mismo. Sí, la misma energía que nos llena de dudas y sabotaje es la que, en su nivel extremo, nos desconecta por completo de la Luz.
La muerte, según la Kabbalah, no es solo un evento físico. Es cualquier estado de desconexión de la Luz del Creador. Cuando nos llenamos de negatividad, miedo, enojo o desesperanza, es como si estuviéramos permitiendo que esa energía tome más espacio en nuestra vida.
Lo más fuerte es esto: Nadie muere por una causa física como un ataque al corazón o una enfermedad. La Kabbalah dice que la muerte comienza en el nivel energético. Es la acumulación de caos, de falta de propósito, de estar completamente desenfocados de nuestra esencia. El Ángel de la Muerte solo “ejecuta” lo que ya se permitió en el nivel espiritual.
Cómo eliminar la negatividad desde la raíz
Aquí no se trata de vivir con miedo, sino de entender que tenemos más poder del que imaginamos. Si el Satán se alimenta de caos y desconexión, entonces lo opuesto es lo que nos protege: la conexión con la Luz, la conciencia elevada y la acción positiva.
Para cerrar la puerta a esa negatividad, podemos hacer tres cosas:
1. Cuida tus pensamientos y emociones – El Satán entra cuando le damos permiso, cuando nos dejamos llevar por el miedo, la envidia o el enojo. ¿Cómo reaccionas ante los desafíos? Ahí está la clave.
2. Rodéate de energía positiva – Las palabras, la música, las personas con las que compartes… todo influye en tu vibración. Llena tu vida de Luz.
3. Actúa con propósito – La mejor manera de mantener al Satán lejos es tener una vida con sentido. Cuando tienes claridad sobre quién eres y qué viniste a hacer, la negatividad pierde poder.
La mejor protección es tu Luz
No se trata de pelear contra la oscuridad, sino de iluminarla. La próxima vez que sientas que algo te drena, que te enfermas sin razón o que todo empieza a salir mal, pregúntate: ¿Dónde me estoy desconectando de mi propósito?
No tienes que temerle al Satán ni al Ángel de la Muerte. Solo tienes que recordar que cada día tienes la oportunidad de elegir entre la Luz y la oscuridad. Y esa decisión, aunque parezca pequeña, lo cambia todo.
Así que dime, ¿qué vas a elegir hoy?

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