Cuando pensamos en las Diez Plagas de Egipto, solemos imaginarlas como algo lejano, un relato de tiempos antiguos. Pero, ¿y si te dijera que esas plagas siguen existiendo hoy en día, dentro de nosotros? Sí, suena fuerte, pero la Kabbalah nos enseña que estas plagas representan los diez niveles de negatividad que todos enfrentamos en nuestra vida diaria.
Esa sensación de estar atrapado, de luchar contra los mismos problemas una y otra vez, de sentir que por más que intentas avanzar, algo te detiene… ¿Te suena familiar?
Las plagas no son solo eventos históricos, son reflejos de nuestras propias batallas internas: el miedo, la duda, la procrastinación, la falta de fe, la ira, y tantas otras formas en las que la negatividad intenta gobernarnos.
¿Y cómo podemos vencerlas?
Aquí es donde entra la “mano fuerte” de Guevurá, que no es otra cosa que la fuerza de la disciplina y el juicio positivo. Es esa parte dentro de ti que te dice: “Ya basta, tienes el poder para cambiar.” Guevurá nos ayuda a cortar con lo que nos ata, a enfrentarnos a esos niveles de negatividad que nos impiden ser nuestra mejor versión.
¿Cómo reconocer tus propias plagas?
Piénsalo:
• ¿Hay algo en tu vida que se repite constantemente, un patrón negativo del que no puedes salir?
• ¿Sientes que hay fuerzas invisibles (miedos, dudas, creencias limitantes) que no te dejan avanzar?
• ¿A veces te rindes antes de siquiera intentarlo porque “ya lo intentaste antes y no funcionó”?
No estás solo en esto. Todos lidiamos con nuestras propias plagas. Pero aquí viene la buena noticia: tienes el poder de enfrentarlas.
¿Qué ganas si decides tomar acción?
✨ Recuperas tu poder personal y dejas de sentirte atrapado.
✨ Aprendes a ver los desafíos como oportunidades de crecimiento.
✨ Te conectas con una versión más fuerte y auténtica de ti mismo.
¿Y qué pasa si no lo haces?
Si ignoras estas plagas internas, seguirán apareciendo una y otra vez, disfrazadas de diferentes situaciones, personas o circunstancias. Y lo peor es que podrías pasar años sin darte cuenta de que la solución siempre ha estado en ti.
Las plagas no llegaron para destruir, sino para despertar. La pregunta es: ¿vas a enfrentarlas con la fuerza de Guevurá o dejarás que sigan gobernando tu vida?

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