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¿Y si la clave para transformar tu vida estuviera en algo tan simple como dar gracias?”ñ

Voy a ser honesta contigo: a veces, la vida duele. Hay días en los que parece que todo está en nuestra contra, ¿verdad? Queremos más, necesitamos más, pero nada parece suficiente. Y, aunque no lo creas, ahí es donde entra el verdadero secreto de la Kabbalah: el agradecimiento. Sí, sé que suena sencillo, pero quiero…

Voy a ser honesta contigo: a veces, la vida duele. Hay días en los que parece que todo está en nuestra contra, ¿verdad? Queremos más, necesitamos más, pero nada parece suficiente. Y, aunque no lo creas, ahí es donde entra el verdadero secreto de la Kabbalah: el agradecimiento.

Sí, sé que suena sencillo, pero quiero que te quedes conmigo porque esto va más allá de decir “gracias” de forma automática. Estamos hablando de un agradecimiento que te conecta con algo más grande, con lo que la Kabbalah llama la Luz del Creador.

¿Por qué agradecer cambia todo?

Piensa en esto: todo lo que tienes, desde lo más básico como el aire que respiras, hasta lo más profundo como el amor de alguien, no es algo que simplemente te toca por derecho. Es un regalo. Un flujo de energía, de Luz, que el Creador pone en tu vida cada segundo. Pero, y aquí viene la parte importante, ¿qué pasa si no lo ves?

Es como tener un tesoro enterrado en tu propio jardín y no excavar para encontrarlo. La Kabbalah enseña que el agradecimiento es la pala que nos permite descubrir esa abundancia que ya está ahí. Es lo que desbloquea la Luz.

Y aquí no se trata de compararte con nadie ni de minimizar tus luchas. Créeme, entiendo lo que es sentir que algo falta. Pero el agradecimiento no es ignorar tus problemas; es recordar que, incluso en los días más oscuros, hay Luz esperándote si decides verla.

La Luz siempre está ahí, esperando

¿Sabías que, según el Zohar, el deseo del Creador de darte Luz es incluso mayor que tu deseo de recibirla? Esa idea me dejó pensando por días. Es como si la vida misma estuviera conspirando a tu favor, pero a veces estamos tan enfocados en lo que no tenemos, que no permitimos que esa energía fluya.

Por ejemplo, la próxima vez que sientas que el mundo te debe algo, detente un momento y cambia la narrativa. En lugar de decir: “¿Por qué no tengo esto?”, prueba con: “Gracias por lo que ya está aquí, incluso si no lo veo claramente ahora”. Este simple cambio de perspectiva es como abrir una ventana en una habitación cerrada. Dejas que entre la Luz.

No se trata de ignorar tus deseos

Quiero aclararte algo: el agradecimiento no significa conformarte. No significa que dejes de soñar en grande o de querer más para ti. Al contrario, agradecer lo que tienes no solo abre la puerta a más bendiciones, sino que te llena de energía para seguir adelante. La Kabbalah lo explica de esta manera: cuando reconoces lo que ya recibiste, creas espacio para recibir aún más.

Cómo empezar a conectar con la Luz a través del agradecimiento

Te comparto algo que hago cuando me siento perdida o desconectada. Por la noche, antes de dormir, me tomo unos minutos para agradecer tres cosas de mi día. No tienen que ser grandes eventos, a veces es algo tan simple como haber tomado un café caliente o haber escuchado una canción que me alegró. Pero ese pequeño acto de gratitud cambia mi energía. Me conecta con algo más profundo, me recuerda que, incluso en el caos, hay belleza.

El poder de tu mirada

La Luz del Creador está en todo, pero depende de ti decidir si quieres verla. Si comienzas a mirar tu vida desde el agradecimiento, algo mágico sucede: los problemas se vuelven más pequeños, los momentos buenos más grandes, y lo que parecía imposible de repente se siente alcanzable.

Y aquí viene la parte más poderosa: cuando agradeces, te conviertes en un canal para que otros también vean la Luz. Tu energía cambia, y eso se siente. Inspiras a otros sin siquiera darte cuenta.

Hoy es el día para empezar

No necesitas esperar a que todo sea perfecto para agradecer. Agradece ahora, en medio de tus luchas, tus alegrías y tus dudas. Agradece porque estás aquí, leyendo esto, porque la Luz ya está en ti, esperando a que te conectes con ella.

La pregunta no es si tienes motivos para agradecer. La pregunta es: ¿estás list@ para verlo? Porque si lo haces, créeme, tu vida nunca volverá a ser la misma.

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