Te entiendo. Vivimos en un mundo que nos empuja a amar lo que vemos, lo que podemos tocar, lo que nos da satisfacción inmediata. Es normal, ¿quién no quiere disfrutar de lo bonito y tangible? Pero, ¿qué pasaría si te dijera que detrás de todo eso hay algo mucho más profundo, algo que, si lo aprendes a amar, puede cambiar tu vida para siempre?
Esto no es un discurso motivacional vacío; es una lección de la Kabbalah y el Zóhar, y tiene que ver con Rajel y Leá, dos figuras que representan algo que, aunque antiguo, sigue siendo 100% relevante hoy.
1. Rajel y Leá: El choque entre lo visible y lo oculto
Rajel y Leá no son solo dos mujeres en la historia de Jacob. Ellas son un espejo de nuestra alma. Rajel representa lo que podemos ver, lo físico, lo tangible: nuestras metas, logros, placeres y deseos inmediatos. Leá, por otro lado, es lo oculto, lo espiritual, lo que no siempre entendemos pero que da sentido a todo.
Y aquí está el truco: amamos a Rajel. Amamos lo que podemos tocar, lo que podemos ganar rápido, pero Leá… esa es la parte difícil. Ella representa lo que está dentro, lo que no podemos ver, pero que es esencial para que todo lo demás funcione.
👉 ¿Qué puedes ganar si aprendes a amar ambas? Una vida más equilibrada, con sentido y propósito.
👉 ¿Qué puedes perder si no lo haces? Seguir persiguiendo lo visible mientras ignoras lo que realmente te da fuerza.
2. No es esto o lo otro: Es aprender a amar ambas
La Kabbalah nos dice que el secreto no está en elegir entre Rajel y Leá, sino en aprender a amar lo espiritual (Leá) tanto como lo físico (Rajel). No se trata de abandonar tus deseos materiales o ignorar tus sueños, sino de encontrarles un sentido más profundo. Imagina esto: cada vez que persigues algo que amas en el mundo físico, pregúntate cómo ese algo puede conectarte con lo espiritual.
Por ejemplo, ¿quieres éxito en tu carrera? Eso está bien, pero ¿qué tal si lo ves como una forma de compartir más, de inspirar a otros? Ahí es donde las dos partes de tu alma, Rajel y Leá, empiezan a trabajar juntas.
3. ¿Por qué cuesta tanto? Porque no vemos lo que es importante
Aquí está la verdad: vivimos obsesionados con lo visible porque es lo más fácil. Pero lo que realmente llena, lo que realmente nos transforma, es lo que no se ve. Leá está oculta, enterrada en la Cueva de Majpelá, mientras que Rajel está junto al camino, accesible y visible. La Kabbalah nos dice que esto no es casualidad: lo que es espiritual siempre está más escondido.
👉 ¿Qué puedes ganar si empiezas a buscar lo oculto? Una conexión más profunda contigo mism@ y con algo más grande que tú.
👉 ¿Qué puedes perder? Seguir en la superficie, sintiendo que algo siempre falta.
4. El amor transforma todo
Aquí viene el verdadero desafío: aprender a amar lo que no podemos ver. No es fácil, pero cuando lo haces, todo cambia. Amar lo espiritual no significa renunciar a lo físico, sino ver más allá de lo evidente. Es como amar no solo las flores, sino la semilla que las hizo crecer.
Cuando amas a Leá (lo espiritual) tanto como amas a Rajel (lo físico), cada acción y cada deseo se convierte en algo más profundo. Ya no solo buscas cosas para ti, sino que encuentras propósito, conexión y significado en todo.
¿Y ahora qué?
Rajel y Leá no son solo dos figuras de un texto antiguo, son tú. Tú eres esa persona que ama lo físico pero que también tiene la capacidad de amar lo espiritual. Todo lo que necesitas es dar el primer paso: empezar a ver más allá de lo que está frente a tus ojos y preguntarte qué hay detrás.
🌟 El desafío: Cada vez que ames algo que puedes ver, busca lo que no puedes ver detrás de ello. Conecta ambas partes de tu alma. Ama a Rajel y a Leá.
🌟 La recompensa: Una vida llena de significado, equilibrio y conexión.
La Kabbalah nos dice que cuando hacemos esto, podemos traer más luz al mundo, y eso empieza contigo. ¿Te atreves a mirar más allá?
Si esto resonó contigo, compártelo. A veces, una simple reflexión puede cambiar el día (¡o la vida!) de alguien más. 💙✨

Deja un comentario