¿Quieres un Cambio Real? Solo Necesitas Dar Ese Primer Paso: La Enseñanza de Abraham que Puede Cambiarlo Todo

¿Sabes cuántas veces nos frenamos a hacer ese cambio que tanto queremos? Ese trabajo que soñamos, esa relación que queremos mejorar, ese proyecto que nos ilusiona… Pensamos, “¿y si no funciona?” o “¿y si no tengo todo bajo control?”. Pero te tengo una sorpresa: no necesitas saber exactamente a dónde vas. Solo necesitas la valentía…

¿Sabes cuántas veces nos frenamos a hacer ese cambio que tanto queremos? Ese trabajo que soñamos, esa relación que queremos mejorar, ese proyecto que nos ilusiona… Pensamos, “¿y si no funciona?” o “¿y si no tengo todo bajo control?”. Pero te tengo una sorpresa: no necesitas saber exactamente a dónde vas. Solo necesitas la valentía para dar un primer paso.

Voy a contarte algo que tal vez nunca te habías planteado de esta forma. Según el Zohar, uno de los textos místicos más antiguos, Abraham, sí, el Abraham bíblico, tuvo el coraje de caminar hacia lo desconocido. No tenía un mapa ni una garantía de éxito; solo tenía la confianza de que al dar ese primer paso, algo más grande lo guiaría. Imagínate eso por un momento: dar un paso al vacío, confiando en que hay una red invisible para sostenerte.

Y aquí es donde quiero hablar contigo desde el corazón. Todos, en algún momento, sentimos ese deseo de cambiar. Algo en nuestra vida que nos gustaría mejorar, dejar atrás o transformar. Pero nos paralizamos, ¿verdad? Nos preguntamos mil veces si es el momento, si estamos listos. Y esa duda es completamente normal. No estás solo. Pero déjame decirte algo con toda sinceridad: la verdadera magia empieza cuando decidimos movernos, aunque no tengamos toda la claridad.

¿Qué puedes ganar?

Al dar ese primer paso, despiertas algo que estaba dormido dentro de ti. Es como si le dijeras al universo: “Estoy listo, aunque no tenga todas las respuestas”. Y el universo responde. Esa energía que liberamos al tomar acción activa una serie de eventos, coincidencias y oportunidades que, de otra manera, nunca habríamos conocido. Es como si una puerta invisible se abriera solo porque decidimos avanzar.

Piénsalo un segundo: ¿qué harías si supieras que, aunque no tienes claro el destino, alguien o algo te está ayudando en el camino? No te hablo de algo místico que solo pasa en los libros; hablo de esa fuerza interna que todos tenemos y que se enciende cuando tomamos una decisión valiente. Ese primer paso te convierte en alguien que toma las riendas de su vida, en alguien que decide confiar en su propio poder y en la ayuda que llega cuando estamos en movimiento.

¿Y qué puedes perder?

La verdad es que puedes perder el miedo, la parálisis, la indecisión. Cada día que pasas dudando es un día en el que pierdes la oportunidad de descubrir qué podrías lograr. Claro, siempre hay riesgos. Nadie puede prometerte que será fácil, pero ¿qué aventura valiosa lo es? La alternativa es quedarte donde estás, en lo seguro, sí, pero también en lo conocido. Y lo conocido, con el tiempo, se vuelve limitante.

Apreciamos cuando otros se atreven, ¿verdad? Sentimos admiración por aquellos que, sin garantías, se lanzan. Pues tú también puedes ser esa persona. No te digo esto solo para motivarte; lo digo porque es una realidad que podemos elegir vivir. No tienes que esperar a que todo sea perfecto, solo tienes que estar dispuesto a dar un paso, y el resto se irá revelando.

Así que la próxima vez que te encuentres pensando en algo que quieres cambiar o algo nuevo que deseas probar, recuerda esta enseñanza de Abraham. No importa si no ves todo el camino; lo importante es que des ese primer paso con fe y con valentía. En ese momento, no solo estarás activando tu propia fuerza interior, sino también esa red de energía que se mueve cuando demostramos que estamos listos.

Da el primer paso. No tienes que ver el final del camino; solo tienes que confiar en que hay un destino que vale la pena. ¿Quién sabe? Ese pequeño paso podría ser el inicio de la mejor aventura de tu vida.

Tags:

Deja un comentario