¿Alguna vez has sentido que, por más que lo intentas, tus sueños se quedan en la orilla? Como si algo dentro de ti quisiera avanzar, pero el camino parece bloqueado. No estás solo, eso le pasa a todos. Lo bueno es que hoy estás aquí, y puede que este sea el momento en el que cambie todo para ti. Porque sí, tienes una fuerza interna descomunal que quizás no conoces del todo. Esa fuerza es tu voluntad, tu ratzón.
Y no, no hablamos de “querer algo” así nomás, tipo un antojo pasajero. Hablamos de esa voluntad profunda que, cuando la entiendes y alineas con tus acciones, puede mover montañas. Vamos a descubrir juntos cómo funciona y qué se necesita para que esa voluntad sea tu mayor aliada en la vida.
¿Qué puedes ganar si activas tu verdadera voluntad?
La respuesta corta: todo.
La larga: la capacidad de transformar tu realidad y, más importante aún, ser la persona que siempre supiste que podías ser.
Porque, a ver, ¿no te pasa que a veces sientes que eres capaz de mucho más, pero que hay algo que no termina de encajar? Como un ingeniero que sabe construir un puente enorme, pero solo le pidieron hacer uno pequeño. Eso no significa que no tenga la capacidad de algo más grande, solo que, en ese momento, su voluntad estuvo limitada al objetivo inmediato. Y eso está bien, ¿pero qué pasaría si aprendes a elevar esos objetivos y conectarlos con algo más profundo? Ahí es donde empieza la magia.
La Voluntad, el Motor que Todo lo Mueve
En la Cábala se nos enseña que nada en la vida sucede sin voluntad.
Todo lo que ves a tu alrededor—desde las cosas más simples como pavimentar una calle o cocinar una cena, hasta las más complejas como construir una empresa o encontrar el amor—empezó primero con una voluntad. ¿Te das cuenta? Toda acción tiene un proceso:
1. Primero, surge la voluntad (quieres hacer algo).
2. Luego, llega el pensamiento (empiezas a planear).
3. Finalmente, lo haces realidad (¡lo ejecutas!).
Es un ciclo perfecto… pero hay un detalle: la voluntad que defines limita tu acción. Como cuando eliges qué puente construir. Tu vida se ajusta a los objetivos que te pones.
Lo que Perderás si No Despiertas Tu Voluntad
Dejar que la vida pase sin activar tu verdadera voluntad es como tener el mapa del tesoro y no usarlo. ¿Sabes cuál es el riesgo? Te acostumbras a vivir con menos de lo que puedes ser. Y no hablo solo de logros materiales, sino de tu potencial más profundo. De la sensación de plenitud que solo llega cuando vives alineado con lo que realmente quieres.
¿Y si mañana te das cuenta de que podrías haber hecho mucho más? No queremos que llegues a ese momento. Por eso, hoy es la oportunidad de revisar cuáles son tus metas y preguntarte: ¿Estoy limitando mi voluntad o estoy yendo a por todas?
La Voluntad Divina: Tu Guía para Crear sin Límites
Aquí entra la Cábala con un concepto poderoso: la Voluntad Divina. Y no estamos hablando de un poder lejano e inalcanzable. No. La Voluntad Divina es la raíz de toda creación, la misma que diseñó el universo, y también está disponible para ti. ¡Sí, para ti!
¿Sabías que incluso el Creador decidió limitar Su propia voluntad para dar espacio a nuestra libertad? El mundo no es perfecto, pero fue diseñado así para que tú y yo tengamos la oportunidad de transformarlo, de mejorarlo. Si el mundo fuera ya perfecto, ¿qué podríamos aportar nosotros? ¡Nada! Por eso, cada vez que eliges superar un desafío o mejorar una situación, estás alineando tu voluntad con la del Creador.
Aquí está la clave: tú tienes en tus manos el poder de crear el puente que quieras. Nadie más. Y si hoy decides conectar tus acciones con esa voluntad profunda y consciente, estarás construyendo algo eterno.
Dos Voluntades: La Ilimitada y la Limitada
Este es un punto que me voló la cabeza. En la Cábala, se habla de dos tipos de voluntad:
1. La voluntad ilimitada (Ein Sof), esa energía infinita y pura que lo contiene todo.
2. La voluntad limitada, que se manifiesta a través de las sefirot, es decir, los niveles que estructuran la realidad y el proceso de creación.
¿Qué significa esto para ti?
Que tienes acceso a un potencial ilimitado, pero cada acción concreta que tomas es una manifestación limitada de ese potencial. Y aquí está el truco: no te obsesiones con hacerlo todo al mismo tiempo. Empieza con lo que está frente a ti. Cada paso que das refleja tu voluntad, y cada pequeño logro se conecta con algo mucho más grande.
El Momento de Tomar Acción es Ahora
Imagínate esto: Si pudieras sentarte frente al creador del universo, y Él te preguntara: ”¿Qué quieres realmente?”, ¿sabrías responder? Porque la respuesta ya está dentro de ti, solo necesita claridad y acción. No hay nada peor que terminar el día sintiendo que te quedaste corto, que podrías haber hecho más pero no lo intentaste por miedo o duda. Pero aquí está lo bueno: cada día es una nueva oportunidad para realinear tu voluntad.
Conecta Tu Voluntad y Cambia Tu Realidad
La vida está llena de opciones. Puedes conformarte con el puente pequeño, ese que ya sabes construir, o puedes atreverte a ir por más, a desafiar tus límites. Cada vez que eliges avanzar, estás dando un paso hacia la plenitud. No se trata solo de hacer más, sino de hacer lo que realmente importa.
Y recuerda: tu voluntad no es solo un deseo pasajero. Es tu esencia, es el motor que te empuja a crear, mejorar y transformar tanto tu mundo como el de los demás. La pregunta no es si tienes la capacidad, la verdadera pregunta es si estás dispuesto a usarla.
¿Entonces? ¿Qué puente vas a construir hoy?
Este es tu momento. Conecta tu voluntad, define tu propósito y empieza a construir la realidad que siempre has deseado.

Deja un comentario