La Kabbalah, según el Sefer HaZohar (o simplemente Zohar, para los cuates), es como ese mapa secreto que te lleva a vivir en completa armonía con la luz. Y no estamos hablando de la luz de la lámpara que tienes en la sala, sino de LA LUZ con mayúsculas, esa energía divina que lo conecta todo, que nos ilumina el camino cuando estamos en la oscuridad de nuestras dudas, miedos y, sobre todo, de nuestra vida cotidiana.
Para empezar, ¿qué es esto de vivir en armonía con la luz? Pues imagínate que la Kabbalah nos enseña que todo en el universo tiene un propósito y una función. Esa luz es como la fuente de todo lo bueno que puedes imaginar: amor, paz, alegría, creatividad, equilibrio. Vivir en armonía con la luz significa estar conectado con ese flujo de cosas buenas, como si estuvieras en sintonía con una súper estación de radio cósmica que siempre toca tu canción favorita.
El Zohar nos cuenta que la luz siempre está ahí, disponible para todos. Pero, ¿cuál es el truco? Pues el chiste está en cómo nos conectamos con ella. La Kabbalah es esa guía que te dice: “Mira, estas son las herramientas que tienes que usar para estar en armonía con la luz”. Aquí entran conceptos como la restricción, el compartir, el amor al prójimo, y entender que todo lo que nos pasa tiene un porqué, aunque a veces parezca medio confuso.
Uno de los puntos claves del Zohar es que la vida es como un juego de acertijos, y la Kabbalah nos ayuda a resolverlos. ¿Sabes esa sensación cuando finalmente entiendes algo que antes no te cuadraba? Pues es lo mismo, pero con la vida. El Zohar te dice: “No te preocupes, todo tiene un plan maestro, y si te alineas con la luz, las cosas empiezan a fluir”.
La sabiduría de la Kabbalah te invita a cambiar tu enfoque. En lugar de andar preocupándote por lo que no tienes o por lo que no funciona, te enseña a ver la abundancia que ya hay en tu vida y cómo puedes compartirla con los demás. Compartir es clave, porque cuando compartes, te conectas con esa energía de la luz, y es ahí cuando empiezas a vibrar en esa frecuencia chida donde todo tiene más sentido.
En resumen, la Kabbalah no es solo una enseñanza mística o un montón de textos antiguos. Es una guía práctica para vivir mejor, para estar más conectados con la luz que ya existe en nosotros y a nuestro alrededor. Y si sigues el camino que te propone, te das cuenta de que no se trata de tener más cosas, sino de ser más consciente de lo que ya tienes y cómo puedes utilizar esa energía para mejorar tu vida y la de los demás.
Así que ya sabes, si alguna vez te sientes desconectado o perdido, tal vez es momento de echarle un ojo a la Kabbalah, dejarte guiar por el Zohar y ver cómo te reconectas con esa luz que siempre está ahí, esperando a que te decidas a sintonizarte.
¡A vivir en armonía con la luz, amigo! ¡Vamos a brillar!

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