¿Te has sentido alguna vez como si la nube negra de la depresión te estuviera siguiendo a todos lados? Bueno, aquí te traigo un hack kabbalístico para cuando esos bajones te quieran aplastar: el Shem 16 – Hei Kuf Mem. Sí, leíste bien, tres letras con un poder cósmico para ayudarte a deshacerte de la depresión. ¡Vamos a desmenuzarlo!
¿Qué onda con Hei Kuf Mem?
Primero lo básico: Hei Kuf Mem no es un conjuro mágico de Harry Potter, pero se le acerca. En Kabbalah, este es uno de los 72 Nombres de Dios, una secuencia de letras que activa ciertas vibras, energías, o como quieras llamarlo, que nos conectan directo con la Luz. Y si la depresión es la desconexión de la Luz, este nombre es como un WiFi espiritual para reconectarte.
El nombre Hei Kuf Mem se pronuncia “HeKaM” (como lo enseñó Moshé Kordovero, uno de los grandes de la Kabbalah). ¿Y qué hace exactamente? Pues conecta la sabiduría superior (Jojmá) con el mundo astral, o sea, nos da acceso a esa intuición y sensibilidad que nos ayuda a ver más allá de la oscuridad.
La depresión como “cortocircuito” espiritual
La Kabbalah nos enseña que la depresión es básicamente un “apagón de la Luz”. ¿Alguna vez has intentado encender una lámpara que está desconectada? ¡No pasa nada! Pues, así es la depresión. La energía no fluye, no hay luz, y lo único que sentimos es vacío.
Ahí es donde entra Hei Kuf Mem, que básicamente reconstruye esa conexión. Como si dijera “Ey, vamos a reconectar el enchufe con la Luz, porque estar apagado no es lo nuestro”.
Tzélem Elo-him: ¡Acuérdate que eres un reflejo de la divinidad!
Aquí viene una joyita de sabiduría kabbalística: Tzélem Elo-him, que significa “Imagen de Dios”. ¿Y qué tiene que ver esto con la depresión? Mucho. Porque este nombre (Hei Kuf Mem) también está relacionado con esa imagen divina que todos llevamos dentro, pero que a veces se nos olvida. Es como si nuestro “yo verdadero” se cubriera de sombras y dejáramos de ver nuestro potencial.
El ángel que gobierna este nombre, Hakamiá´h, tiene el mismo valor numérico que Tzélem (160). Así que este nombre nos recuerda que somos un reflejo de lo divino, y cuando nos conectamos con esa imagen, boom: empezamos a brillar otra vez.
Levántate y resucita como un campeón
¿Sabías que “Kam”, que está dentro de este nombre, significa “levantarse” o “despertar”? Esto no es una coincidencia. Es exactamente lo que Hei Kuf Mem te ayuda a hacer: levantarte cuando te sientes derrumbado. Imagínate como el ave fénix, resurgiendo de las cenizas cada vez que te sientes hundido. ¡Pura poesía cósmica!
El mantra para dispersar la negatividad
Para darle más punch a este Shem, puedes usar un mantra poderoso: “KUMÁ ADONAI VEIAFÚTZU OIEVEJA”, que significa “Levántate, HaShem, y dispersa a tus enemigos”. ¿Y cuáles son esos enemigos? Las dudas, los miedos, las inseguridades, todos esos monstruos mentales que alimentan la depresión. Cada vez que repites este mantra, estás pidiendo que la Luz se haga presente y que esas energías oscuras se disuelvan.
La vara de Moshé: ¡Tu espada mágica contra la depresión!
Aquí viene una metáfora kabbalística épica: la vara de Moshé, esa que usó para partir el Mar Rojo, tiene el mismo valor numérico que Hei Kuf Mem. ¿Qué significa esto? Que este nombre tiene la fuerza para abrir caminos en medio de la tormenta emocional y llevarte hacia la claridad.
La serpiente y la luz
Uno de los simbolismos más potentes en la Kabbalah es la serpiente. Y no, no es la mala del cuento. En este caso, la serpiente representa la energía de la Sabiduría que asciende por nuestro cuerpo, activando cada parte de nuestro ser hasta llegar a la Luz pura. Así que cuando te sientas atrapado en la oscuridad de la depresión, Hei Kuf Mem te ayuda a elevarte, guiándote hacia la Luz, para que puedas ver con claridad y sentir que vuelves a la vida.
Para cerrar con broche de oro: La fórmula mágica
Cuando sientas que estás en ese pozo profundo de la depresión, aquí tienes la fórmula mágica de Hei Kuf Mem:1. Concéntrate en las tres letras: Hei Kuf Mem. 2. Recita el mantra: “KUMÁ ADONAI VEIAFÚTZU OIEVEJA” (Levántate, HaShem, y dispersa a tus enemigos). 3. Conéctate con tu imagen divina (Tzélem Elo-him) y recuerda que eres un reflejo de la Luz. 4. Respira hondo y deja que la energía del nombre te eleve.
Este nombre kabbalístico es como tu aliado secreto, siempre listo para levantarte cuando la vida te tumba. Así que cuando sientas que el bajón viene, recuerda: Hei Kuf Mem está de tu lado, conéctate a la Luz y dile adiós a la depresión

Deja un comentario